Bolas chinas e incontinencia urinaria

Si ayer hablamos de las posibilidades que nos ofrece la cirugía genital en España, hoy nos hacemos eco de unas prácticas alternativas a la cirugía que se están llevando a cabo en Andalucía durante todo este año, y que tratan de ayudar a la mujer a rehabilitar su musculatura de suelo pélvico usando las bolas chinas.

En el marco de las Jornadas de Educación para la Salud en Menopausia celebradas en el centro de salud Dos Hermanas Doña Mercedes de Sevilla, se ha incluido el uso de las bolas chinas junto con otras medidas higiénico-rehabilitadoras para mejorar el tono de la vagina, su hidratación y respetar su equilibrio, tengan o no incontinencia urinaria de esfuerzo.

Entre las medidas higiénicas se encuentra por ejemplo la utilización de ropa interior de algodón, la micción programada, micción poscoito, aplicaciones de yogur para reponer el Lactobacillus, permanecer sin ropa interior varias horas al día, etc.

¿Cómo funcionan las bolas chinas? El primer objetivo cuando comenzamos a usar las bolas chinas es tratar de mantenerlas en tu interior. Por su peso tienen tendencia a deslizarse hacia fuera, lo que provoca una contracción refleja de los músculos de la pelvis. Gracias a este acto reflejo la mujer puede tomar conciencia del tipo de contracción que debe realizar para retener las bolas y fortalecer tantos sus paredes vaginales como su suelo pélvico.

La recomendación de la especialista es usar las bolas chinas al menos una hora al día, y a ser posible sin ropa interior. Lo más fácil sería por ejemplo cuando vuelves a casa del trabajo, echas las cortinas para no dar el espectáculo y te paseas tranquilamente por tu casa con tus bolas chinas puestas.

La idea es que la mujer, por medio de los ejercicios de Kegel y sus variantes, vaya mejorando su tono muscular, y poco a poco tome conciencia de sus progresos y de los beneficios que reporta en su calidad de vida y en sus relaciones íntimas.

La incontinencia urinaria de esfuerzo

Por si no lo sabes, la incontinencia urinaria de esfuerzo se da en mujeres que han dado a luz o que simplemente con los años van perdiendo el tono muscular del suelo pélvico, de hecho la mayoría de mujeres que acuden a estas jornadas tienen entre 45 y 55 años, las hay más jóvenes y también más mayores; y es que según las estadísticas, una de cada tres mujeres de entre 45 y 55 años sufre incontinencia urinaria de esfuerzo, y a partir de los 55 casi el 80% de las mujeres.

La utilización de las bolas chinas es una buena alternativa natural a la cirugía genital, ya que su uso continuado consigue corregir completamente los pequeños escapes de orina, y en gran medida incontinencias urinarias que precisaban ya de absorbentes.

Gracias al uso de las bolas chinas para corregir los problemas de incontinencia urinaria la mujer gana en autoestima y en calidad de vida, como efecto colateral también consigue disfrutar más de su sexualidad obteniendo más placer durante el coito, y como no, le supone un ahorro al no tener que gasta más en absorbentes o fármacos por «falsas infecciones urinarias».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.