Bombas succionadoras de pene

Aunque también existen las bombas o succionadores de clítoris, los más populares son las bombas succionadoras de pene, empleadas desde hace tiempo en el mundo medico para producir una erección, y ahora comercializadas por las tiendas eróticas para ser usadas en la intimidad del hogar con la misma finalidad o bien para tratar de agrandar el pene de forma temporal.

En el mundo médico las bombas succionadoras de pene son un método más en el tratamiento de la disfunción eréctil o para aquellos a los que no les hace efecto determinados estimulantes como por ejemplo las famosas pastillas Viagra, Cialis o Levitra. Se trata de una herramienta sencilla y barata; es la que menos efectos adversos provoca siempre y cuando se uso de forma correcta, y además se puede usar en combinación con otros tratamientos.

En los sex shop podemos encontrar diferentes modelos, como por ejemplo Bathmate, cuyo sistema es similar a muchas bombas de vacío, pero en cierto modo diferente, ya que permite ser usado no sólo dentro de la ducha, sino también bajo el agua de la bañera, lo cual hace que sea mucho más divertido.

Antes de adquirir estos productos conviene conocer algunos conceptos básicos acerca de las bombas de vacío para pene, y una vez lo tengamos en casa es importante leer las instrucciones de empleo así como las advertencias del fabricante para no hacer un mal uso.

Por lo general se trata de un cilindro transparente donde introducimos nuestro pene, éste viene acompañado de una bomba manual o motorizada que por medio de la succión genera vacío en el interior del cilindro. Al haber una diferencia de presión con el exterior, la presión interna obliga al cuerpo a enviar sangre al pene, lo cual da lugar a una erección.

Cuando tenemos la erección pasamos a retirar el cilindro dejando un anillo de plastico en la base del pene para que retenga la sangre y nos ayude a mantener la erección. Como ves el sistema es bien sencillo, pero no conviene llevar puesto el anillo durante más de media hora.

Durante el proceso de bombeado debemos controlar la presión y se recomienda emplear la válvula de emergencia si comenzamos a notar molestias o dolor para así aliviar la presión de forma inmediata.

Está claro que usar este tipo de aparatos comporta unos riesgos, no obstante si seguimos las instrucciones del fabricante no tiene por qué ocurrir nada malo usando bombas succionadoras de pene.

Ahora bien, si nos pasamos de rosca podemos provocar entumecimiento, hematomas y desgarros musculares, lo cual no es nada agradable. De hecho algunas de estas lesiones pueden resultar permanentes o requerir cirugía, así que evita hacer el tonto.

Es posible que tengas que depilarte o al menos recortar tu vello púbico para que el cilindro se selle bien a tu piel y funcione el sistema de vacío. Por otro lado, también puede que experimentes una eyaculación retardada a causa del anillo estrangulador que se coloca en la base del pene.

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