Como hablar a una mujer en la cama

El sexo no es algo que uno se ponga a hacer como quien se pone a ver la tele, aunque existen los polvos rápidos, normalmente conviene hacer unos calentamientos, más conocidos como “preliminares”, donde a través de besos, roces y caricias ponemos a tono a nuestra pareja y a nosotros mismos para disfrutar del sexo.

Debes saber que las mujeres son más sensuales, y más receptivas al lenguaje, a ellas les encanta la palabra, es algo que estimula su mente ya que todo lo que digas rápidamente su cerebro lo proyecta. Esto ya lo hemos dicho en multitud de ocasiones, el hombre se excita sobre todo de forma visual y al tacto, pero la mujer requiere de estímulos adicionales si queremos que se excite mucho. Ya sea en forma de pequeña fantasía o perversas confesiones al oído.

Piénsalo, está claro que hay mujeres que ven porno, pero no es por nada que hace tiempo ha surgido el porno para mujeres, una experiencia visual que va mucho más allá del clásico cine para adultos.

Complejos e inseguridades

A la hora de hablar a una mujer en la cama también debemos ser conscientes de sus inseguridades, de sus complejos, de aquellas cosas que la pueden hacer sentir incómoda y hacer desaparecer su libido, para pasar a pensar que eres un completo idiota.

Por ejemplo, puede que pienses que su vientre es muy sexy, y sin embargo puede que sea la parte que ella más odia de su cuerpo. Entonces trata de evitar los besos y caricias en esta parte de su cuerpo, ni tampoco trates de engañarla haciéndole creer lo que no es; a menos que de veras lo pienses y que estés seguro de que la puedes hacer cambiar de opinión y darle seguridad.

Las mujeres no se ven a si mismas como las ven los hombres, ellas son mucho más críticas y por lo general conocen perfectamente cuales son sus defectos y sus virtudes, no en vano cada vez que se arreglan las tratan de realzar o de disimular.

Si realmente la quieres alagar, se observador y fíjate en qué parte de su cuerpo es la que más trata de resaltar, aquello de lo que más orgullosa está, y centra en ello tus cumplidos. Puede que sean sus ojos, sus pechos, sus manos, sus piernas, o cualquier otra parte de su cuerpo.

Usa un lenguaje erótico

Cuando vamos a hablar a una mujer en la cama es importante escoger bien los adjetivos, no seas falso ni uses un lenguaje demasiado vulgar, simplemente trata de transmitir lo mejor posible aquello que sientes. Tampoco te pases, porque ella tampoco es tonta, y si normalmente no la colmas de cumplidos sonará un poco raro y no te tomará en serio.

Si realmente la quieres no dudes en decírselo al oído o como preludio a un romántico beso, si te gusta acariciar su pelo, o te parece que tiene la piel suave no dudes en decírselo. Si hay alguna parte de su cuerpo que te gusta más que las demás, no te cortes, es posible que se ruborice pero le gustará.

Trata de ser descriptivo cuando le cuentes deseos y fantasías sexuales al oído, cuantos más detalles mejor porque alargas la historia y la ayudas a hacerse una idea más precisa de lo que tienes en mente. Si te faltan ideas lee algunos relatos eróticos, y no dudes en usar adjetivos como suave, sedoso, duro, caliente, sexy, excitado son perfectos para aderezar tu historia.

El lenguaje corporal

Aparte del lenguaje verbal, en la cama será importante el lenguaje corporal que le muestre ese interés y deseo por hacerle el amor. Leves gemidos y jadeos en torno al cuello y las orejas son casi infalibles, rozar tu pene por sus nalgas o entre sus piernas más de lo mismo y, cómo no, acariciarla en los pechos y entre sus piernas para terminar de ponerla a cien.

Para terminar, comentar que tiene mayor efecto acompañar este lenguaje corporal del lenguaje verbal, es decir, si le confiesas que te encanta besar sus labios carnosos, acto seguido bésala con ternura, si se trata de sus pechos, luego bésalos o acaricialos, etc..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.