Durar más en la cama

Con los años y la experiencia uno va aprendiendo a conocer la sexualidad de la mujer, es curioso, pero no todas las personas tienen el mismo concepto de “buen sexo”, cada persona tiene sus gustos, y mientras unas piden muchas caricias, besos y abrazos, otras prefieren sexo frenético, o lo que para algunas es un beso apasionado, para otras es excesivo. Sin embargo todas tienen algo en común, quieren llegar al orgasmo, y si es posible, múltiples orgasmos.

El caso es que, hasta que no te das cuenta, andas perdido en los detalles, algunos andan queriendo estar pendientes de todo, o se obsesionan con durar más tiempo en la cama, como si aquello fuera un examen. Para un hombre puede resultar frustrante el estar dando todo de si o de lo que sabe, y sin embargo no proporcionar placer a su pareja, cuando realmente todas las grandes habilidades en la cama no dependen de durar más o de tamaños, sino que se resumen en dos pasos.

Piensa en lo que ella siente

No es un secreto que tendemos a concentrarnos en lo placentero que es el sexo cuando estamos con una chica en la cama. Pero a menudo nos concentramos tanto en lo que sentimos que nos olvidamos un poco de ella, de lo que está sintiendo.

Si no me crees, repasa mentalmente lo que haces una vez que la has penetrado, ¿le sigues acariciando los pechos como en los juegos preliminares o más bien te dejas llevar por el vaivén de la penetración y a lo sumo la sujetas por las nalgas o la cadera dependiendo de la postura?

Realmente, la mayoría de las veces por ejemplo los pechos pasan a un segundo plano, porque no están cerca de tu fuente de placer, te basta con verlos bamboleándose frente a ti, y sin embargo para ella es una zona erógena, al igual que el clítoris, el cuello o los muslos. Todos estos son puntos calientes de la mujer, que con frecuencia no obtienen la suficiente atención cuando comienza la penetración.

En cambio si te mantienes en modo preliminares todo el rato, verás que ella alcanza el clímax mucho antes. Esto quiere decir que no debes dejar de acariciarla, tocarla o besarla aunque estés disfrutando de la penetración.

Retrasa tu orgasmo

Si ella está disfrutando y tu estás disfrutando, suéltate. No hay nada malo con esto, pero recuerda que si ella no ha alcanzado el clímax aún, aunque tu te corras, lo mínimo que espera es que la sigas estimulando para que ella también pueda alcanzar el orgasmo.

No obstante, si eres como la mayoría de los hombres, eso es casi imposible, ¿cierto? Tras el orgasmo necesitas descansar, dormir, es algo fisiológico. Pero entonces sin querer la vas a desilusionar porque tendrá que esperar un rato para volver a intentarlo.

¿No has oído eso de las damas primero? Pues aplícalo al sexo y verás que bien os va, tu objetivo es durar más en la cama, no para batir un récord, sino para que ella pueda alcanzar el orgasmo primero. Si estás muy sensible prueba a usar condón. Si eso no funciona, cambia de postura a una donde tu controles el ritmo de la penetración, y para bastante antes de llegar a eyacular, toma un respiro y luego sigues, sin prisas.

Esto tampoco requiere de excesiva práctica, a menos que realmente tu pareja te excite sobremanera (lo cual tampoco se puede considerar un problema…), seguro vas a ser capaz de controlar la situación en poco tiempo, y así durar más en la cama, al menos lo suficiente para que ella también pueda llegar al orgasmo.

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