Falta de deseo sexual o anafrodisia

Su nombre ya lo dice, la anafrodisia es una disminución o falta de deseo sexual. Lo que para muchas personas resulta inconcebible dado que se trata de una fuente de placer, para algunas es una pesadilla porque no saben cómo darle solución. Se estima que una de cada diez mujeres sufre esta disfunción sexual, y de rebote su pareja, de hecho es una de las principales razones por la que las mujeres acuden al sexólogo. Pero ¿tiene remedio, existe algún tratamiento?.

Depende del tipo de anafrodisia, puede que la persona siempre haya sido de un perfil bajo de deseo sexual, o puede que haya ido disminuyendo con el tiempo, o puede que exista una falta de deseo con la pareja pero no con otras personas, o directamente puede que no haya deseo alguno, es decir, ni con la pareja ni con nadie más, simplemente no se le pasa por la cabeza la idea de mantener relaciones sexuales e incluso trata de evitarlas con excusas de todo tipo.

Aunque la mayoría de las veces son mujeres las que pasan por esta situación, hay que dejar claro que la anafrodisia o falta de deseo sexual no es un problema que afecte únicamente a las mujeres, también los hombres la pueden padecer. La causas pueden ser variadas: desordenes hormonales, los efectos secundarios de ciertos fármacos, la falta de descanso, la ansiedad, la depresión, el estrés, la monotonía, problemas afectivos, el descontento con su propio físico o como éste ha cambiado con el paso de los años, miedo al rechazo, etc.

Además, al contrario de lo que alguno pueda pensar, tampoco es un problema exclusivo de parejas casadas o que lleven mucho tiempo juntos, ni siquiera hay una edad específica, le puede ocurrir tanto a los jóvenes como a los menos jóvenes, aunque por lo general si es cierto que se da en mujeres de entre 30 y 60 años.

Las consecuencias son bastante obvias si el problema se alarga en el tiempo, en ocasiones a algunas parejas les conduce a un enfriamiento de la relaciones, tensiones y discusiones, así como infidelidades e incluso la ruptura.

No existe un único tratamiento, ni un medicamento milagroso, dependiendo del caso puede hacer falta terapia de pareja, o individual, quizás algún tratamiento hormonal por falta de testosterona o estrógenos, y en ocasiones simplemente algo de educación sexual y una mayor comunicación.

En resumen, la falta de deseo sexual es algo relativamente frecuente, especialmente en las mujeres a partir de cierta edad. Se considera una disfunción sexual y para obtener un tratamiento lo mejor es acudir a un especialista, nada de frustrarse ni tratar de automedicarse. Un especialista debe analizar nuestro caso para tratar de determinar si se debe a razones físicas o psicológicas, y en consecuencia nos recomendará un tratamiento que muy probablemente nos ayudará a superar el bache y recuperar el apetito sexual.

Si quieres probar algunas soluciones básicas antes de acudir a un especialista:

  • Habla con tu pareja, que fluyan los sentimientos y que cada uno explique lo que siente y lo que quiere o necesita.
  • Prueba a evitar la rutina sexual, es decir, no lo hagas siempre en la misma postura ni en el mismo lugar. Busca un buen momento para hacer el amor.
  • Si tienes ocasión prueba a hacer alguna escapada de fin de semana o aunque sea una noche de hotel en algún sitio con encanto – te recomiendo uno con jacuzzi –.
  • Experimenta con juguetes eróticos y kit de masaje, los nuevos estímulos sin duda pueden ayudar no sólo a romper la rutina sino a explorar nuevos placeres.
  • Da rienda suelta a tu vena romántica, prueba con recetas eróticas que ayuden a estimular los sentidos, y sobre todo trata de sorprender a tu pareja.

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