Histeria, y la invención del vibrador

La histeria es una enfermedad nerviosa que se da con más frecuencia en la mujer que en el hombre, de hecho por su etimología está más bien asociada a la mujer, ya que se refiere a una enfermedad del útero que provoca un trastorno del comportamiento en la mujer. Actualmente se sabe que no hay ningún vínculo entre la histeria y el útero, y que no afecta de manera exclusiva a la mujer, sin embargo hasta comienzos del siglo XX las cosas no estaban tan claras.

Si ayer hablaba de la interesante historia de Alfred Kinsey y sus aportes al mundo de la sexología, hoy retrocedemos un poquito más en la historia para hablar de la Histeria Femenina, lo cual nos obliga a sumergirnos en la Inglaterra de la era Victoriana, allá por el siglo XIX, una época en la que se consideraba que la masturbación acarreaba riesgos para la salud y el sexo se concebía sólo como medio para procrear y no como fuente de placer, y menos aún para la mujer.

Algunos de los síntomas de la Histeria Femenina eran la irritabilidad, el insomnio, la ansiedad, la retención de líquidos o la pérdida de apetito. Cuando a una mujer se le diagnosticaba Histeria Femenina, ésta debía recibir tratamiento. En aquella época, y desde hacía mucho tiempo, el mundo de la medicina trataba la histeria por medio de masajes en la pelvis hasta hacer que la mujer alcanzara el orgasmo – como tratamiento no suena nada mal… –.

La histeria era una enfermedad reconocida y por tanto debía ser tratada. Este tratamiento no conllevaba ningún riesgo, consistía en un simple masaje manual, sin embargo podía resultar un tanto tedioso para el médico, el cual acababa derivando las pacientes a la matrona. Afortunadamente, en la segunda mitad del siglo XIX se inventaron los primeros vibradores mecánicos, los cuales facilitaban la tarea tanto al médico como a la matrona.

Pero entonces curiosamente a finales del siglo XIX se multiplicaron los casos de histeria femenina, ¿mera casualidad o mujeres deseosas de placer? Desde luego a más de una este tratamiento le sirvió para disfrutar lo que no conseguía o le negaban en casa.

La cosa fue a más cuando en la última década del siglo aparecieron los primeros vibradores eléctricos, aquello fue el no va más ya que, gracias a la llegada de esta nueva fuente de energía a los hogares, las mujeres podían seguir el tratamiento en la intimidad de su hogar. De hecho ya a comienzos del siglo XX disminuyeron notablemente los casos de histeria femenina…

Ahora el vibrador se había convertido en un electrodoméstico asequible que había irrumpido en el mercado incluso antes que la plancha eléctrica o la aspiradora, y además se podía comprar por catálogo desde casa, lo cual permitío a las amas de casa su adquisición y disfrute con total discreción.

Un siglo más tarde casi nos parece revolucionario que se puedan comprar juguetes eróticos desde casa a través de Internet, y sin embargo las mujeres de hace casi un siglo ya compraban sus primeros vibradores por catálogo, como ejemplo aquí tienes una captura del catálogo Sears de 1918 donde se anuncia el vibrador portátil de la imagen de arriba, que además incluye tres adaptadores.

Hysteria

A propósito de este curioso episodio de la historia, se va a rodar un comedia romántica ambientada en la época Victoriana bajo el título Hysteria. Maggie Gyllenhaal y Hugh Dancy serán los protagonistas de esta historia que se centra en la invención del vibrador, y la película será dirigida por Tanya Wexler.

En la película también participan Jonathan Pryce como doctor y padre del personaje de Maggie, y Rupert Everett como mejor amigo del personaje de Dancy. El rodaje está previsto que comience en octubre y se desarrollará en Londres y Luxemburgo. Veremos qué da de si, hasta entonces puedes estar informado a través de la ficha en IMDB.

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