Inmovilizador para puerta

Inmovilizador para puerta

Ya sea como parte de un juego o fantasía erótica o bien de una sesión de bondage, algunas veces necesitamos inmovilizar a la otra persona. Por lo general, a falta de recursos, uno suele optar por la cama y su cabecero, ¿pero nunca has pensado en emplear un  inmobilizador para puerta?

La puerta no solo está para cerrar y darnos intimidad, también podemos echar mano de ella para bloquear correas y ataduras. Igual que en la cama, nos permite atar a la otra persona de cara o de espaldas a nosotros, pero en una nueva dimensión… estando de pie las cosas cambian y aumentan las opciones.

Por ejemplo podemos echar mano de este tipo de ataduras para realizar una sesión de sado o para repartir unos cuantos azotes, pero también para matar de placer a nuestra pareja! Con estos calores imagina que tienes a tu pareja inmovilizada, puedes echar mano de tu helado favorito y embadurnar la boca, el pecho, los genitales, etc. para luego besar y lamer todo su cuerpo.

Otra opción es que ella use éstos amarres para sujetarse, es decir, podéis hacer el amor contra la puerta estando ella suspendida en el aire. Por un lado tú la sujetas, pero al mismo tiempo ella te puede echar una mano sujetándose a los amarres.

Y por si fuera poco, la sensación de alcanzar un orgasmo estando de pie. A ver si tus piernas tienen fuerzas y aguantan. El modo de empleo es muy sencillo, basta con trabar los amarres entre la puerta y el marco antes de cerrarla. Las esposas suelen ser de nailon y se ajustan con velcro a los tobillos y las muñecas.

Si te pica la curiosidad te cuento que te puedes hacer con un inmovilizador para puerta como estos por unos 30 euros.

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