La primera vez o la perdida de la virginidad

La primera vez, ¿estás seguro de que eres el primero?

La primera vez que una persona hace el amor sin duda es un momento especial, en muchas culturas la virginidad, sobre todo la femenina, goza de una gran importancia. Las religiones como la católica, la judía o la musulmana siempre la han valorado mucho de cara al matrimonio, así como en la cultura gitana por ejemplo, el comprobar si la novia es virgen llega a ser uno de los protocolos el día de la boda.

Sin embargo todas estas ideas hoy en día resultan bastante anacrónicas, están totalmente fuera de lugar, aunque en muchos países prevalecen por falta de educación sexual y de cultura general. Hoy en día se debe saber que una mujer no tiene por qué sangrar ni sentir dolor la primera vez que hace el amor, también una mujer puede nacer sin himen o puede que este se rompa antes de su primera penetración al darse un golpe, al realizar ejercicio físico, al masturbarse, etc. Por tanto el himen en el caso de la mujer no es un indicativo de si ésta es virgen o no.

La virginidad femenina más allá de la importancia que le de cada una, en general es una actitud un tanto machista de la sociedad, ya que es una manera de presionar a la mujer en un acto que en el caso del hombre es todo lo contrario, cuanto antes mejor, como si se tratara de una competición o un acto que da entrada a la edad adulta.

Las expectativas de la primera vez

De cara a la primera vez, algunas personas se crean grandes expectativas, cuando realmente se trata de un acto totalmente natural y que a lo largo de la vida repetirán miles de veces. A muchas personas, una vez consumado, les sabe a poco y hasta se preguntan “¿y eso es todo? ¿esto es de lo que todo el mundo habla tanto?”.

Es más, si bien la primera vez puede ser especial, existen bastantes probabilidades de que no sea la mejor, lo siento pero es así. La primera vez que hacemos algo por lo general nos sale mal, así que en el sexo pasa igual, pero tranquil@ ya que una de las mejores maneras de aprender es equivocándose.

Así que esperar a un cumpleaños, a la noche de fin de año o a cualquier otra celebración para que aquello sea la guinda pues posiblemente acabe siendo un error, aunque la idea sea romántica vuestro cuerpo y vuestra mente puede que os fallen, lo nervios pueden provocar que él no consiga una erección o que ella no se lubrique y relaje lo suficiente como para lograr una penetración vaginal sin dolor.

Si quieres profundizar en este tema, te aconsejo leer el artículo La primera vez que haces el amor, donde Regis nos cuenta su primera experiencia cuando era adolescente o si lo prefieres puedes ir directamente a Consejos para la primera vez. Si tienes alguna duda puedes dejar un comentario más abajo.

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