Mitos sobre el bondage

El bondage y las prácticas sexuales de dominación se están popularizando, no hay mas que ver el éxito de ventas de la trilogía de novelas eróticas donde relatan los encuentros sexuales entre Anastasia y el millonario señor Gray.

No obstante, sigue habiendo algunas ideas equivocadas o mitos sobre el bondage, de modo que hoy vamos a hablar un poco de ello para aclarar algunas cosas y evitar que alguno se sienta raro por interesarse o disfrutar del bondage.

El bondage es basicamente una práctica sexual que puede ser placentera, divertida y segura, siempre y cuando ambos estéis de acuerdo en participar, y tengáis un poco de cuidado para no pasaros de la raya con los azotes, las esposas, y demás.

Bondades del bondage

El bondage es placentero para la persona atada o inmovilizada porque le brinda la oportunidad de dejarse llevar, de dejarse manipular, de ser el centro de atención, de ver qué será la siguiente cosa que me a hacer o me va a obligar a hacer, es una rendición total que puede proporcionar grandes dosis de estimulación.

El bondage también es excitante y divertido para la persona dominante, la que ata y azota a su pareja. Se le entrega en bandeja de plata el poder de dominar física y mentalmente a la otra persona, es el maestro de ceremonias, el que dirige, y hasta a las personas mas tímidas esto les supone una invitación que no pueden rechazar para poder dar rienda suelta a sus fantasías secretas.

Desmitificando el bondage

Visto así, no parece algo tan raro, pero aún así existen ciertos mitos sobre el bondage que vamos a desarbolar, para que no sintáis ninguna verguenza y lo veáis como un juego sexual más.

1. El bondage es para pervertidos; muchas personas ven el bondage como una practica sexual propia de pervertidos, de personas que ya han probado de todo y necesitan algo más fuerte. El bondage no se trata de gente sádica deseando maltratar o ser maltratados por otras personas, es un juego sexual consentido donde se exploran estímulos diferentes.

2. Sus juguetes sexuales son violentos; pues como cualquier otro objeto, los juguetes sexuales y los accesorios propios del bondage se pueden usar con fines violentos, sin embargo no es el caso. Si se te ocurre usar esposas y cuerdas para atar a tu pareja, y darle unos azotes sin su consentimiento, está claro que se te ha ido la cabeza, pero si ambos estáis de acuerdo y queréis probar, no hay nada malo en ello.

3. ¿El bondage es adictivo?, en el sentido de que crea un hábito y una necesidad, el bondage no tiene por qué ser adictivo, ahora bien, si uno es obsesivo-compulsivo realmente cualquier cosa le puede provocar adicción. Si uno se excita de forma especial con este tipo de prácticas, es normal que quiera repetir, pero no por ello es adicto.

4. ¿Las personas disfrutan del bondage porque sufrieron abusos? Suena un poco fuerte, y sin embargo se han hecho algunos estudios al respecto, y parece estar claro que el que uno disfrute del bondage no tiene por qué estar relacionado con un episodio de abusos sexuales en el pasado.

En resumen, muchos de los mitos sobre el bondage no tienen fundamento, este tipo de práctica sexual no es ilegal y se puede practicar con total seguridad, de modo que si os apetece, adelante!, en la sección de fetichismo vais a encontrar todo lo necesario y mucho más.

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