Modos de masturbar a un hombre

oooh!

No siempre es sencillo hacer una buena paja a tu hombre, él lleva desde la pubertad haciéndoselo así que se conoce muy bien y sabe cómo sujetarla, cómo menearla y cómo alcanzar el orgasmo fácilmente.

Para ti sin embargo es un cuerpo extraño que aparenta ser duro pero que en realidad cuenta con partes muy sensibles. Algunas mujeres incluso ante la duda prefieren pasar al sexo oral antes que tratar de hacer una buena paja.

Obviamente a tu hombre le va a gustar el sexo oral, pero seguro que también sabrá apreciar un buen masaje de pene y testículos antes de penetrar en su boca o en cualquier otro orificio. No es imprescindible pero si bastante recomendable echar mano de algún lubricante, sobre todo si es de sabores porque resulta más estimulante y te incitará más.

Ponte cómoda

Lo primero es ponerse cómoda, nada peor que estar medio tirada o mal apoyada para que se te acabe durmiendo un brazo o te de un dolor en la muñeca. Ten en cuenta si eres diestra o zurda, ya que a veces una mujer lo está haciendo bien pero la postura lo desbarata todo.

Prueba por ejemplo a sentarte frente a él, o en el borde de la cama, o él de pie y tu en cuclillas o bien de rodillas, e incluso tú estando tumbada boca arriba y el sentadito sobre tus caderas, seguro le excita tener sus testículos apoyados sobre tu barriga.

Lubrica y sujétala con confianza

Puedes echar el lubricante directamente sobre el pene o bien untarlo en tus manos, si no tienes lubricante la saliva es una buena opción. Ahora nos enfrentamos a la siguiente problemática, ¿cómo sujetar el pene? No seas extremista, hay mujeres que por miedo a hacer daño sujetan el pene solo con el dedo índice y el pulgar, y otras que lo agarran como si fuera un dildo de goma.

Opta por el termino medio, simplemente sujétalo como sujetas un vaso de tubo en un bar, ni demasiado flojo porque se te caería, ni demasiado fuerte porque no sirve de nada. Es mucho más placentero cuando se agarra el pene con todos los dedos, y lo recorres con la mano entera.

Practica, practica y practica

Como te decía, es normal que te resulte un cuerpo extraño, así que no te queda otra que practicar siempre que puedas, te aseguro que tu hombre no pondrá inconvenientes; o bien a través de la observación, pídele por ejemplo que se masturbe delante tuya.

Puedes empezar por lo más básico, para ello simplemente sujeta el pene con una mano por la base; deslízala todo lo largo hasta llegar a la punta, entonces gira el puño describiendo un semicírculo con la punta dentro de él, y entonces vuelves a bajar. Si lo haces suave le vas a excitar muchísimo, si lo haces rápido ten cuidado, como no tengas práctica le puedes hacer daño en la punta.

Cuando ya lo tengas, acuérdate que tienes una mano libre, así que puedes usarla para masajear los testículos, sus muslos, para jugar con sus labios o en cuanto veas que alcanza el orgasmo para presionar en la zona del perineo, es decir, entre el ano y los testículos.

¿Cuando paro?

Buena pregunta, ni se te ocurra parar justo cuando empieza a correrse, sino casi todo lo anterior no valdrá para nada. El orgasmo masculino comienza poco antes de la eyaculación, cuando se empieza a liberar el semen y este recorre todos los conductos hasta salir disparado. Por tanto no cortes el momento de éxtasis y sigue masturbándolo hasta que deje de salir semen.

Otros métodos de masturbación

Existen muchas maneras de estimular el pene durante la masturbación, tantas como se te puedan ocurrir, aquí te propongo dos que no están nada mal:

Entrelazada: entrelaza tus dedos y cruza los pulgares, pon su pene en medio y desliza tus manos arriba y abajo recorriendo todo el pene, apretando de vez en cuando. Ésta postura se práctica fácilmente cuando tu estás tumbada boca arriba y el sentado sobre tus caderas o de rodilla sobre ti.

Ordeñando: si no está circuncidado tensa la piel mientras sujetas el pene por la base y con la otra mano sujetas el resto del pene. La idea es menearlo haciendo movimientos hacia arriba, como si estuvieras ordeñando el pene por decirlo de una manera más clara. Simplemente apriétalo en tu mano, sin estrujarlo, y haz movimientos ascendentes. Este método si lo combinas con sexo oral manteniendo sólo la punta dentro de tu boca pues ser muy excitante, sobre todo al llegar al orgasmo.

Conclusiones

Cada hombre es un mundo y tiene sus modos de masturbarse preferidos para llegar a correrse, la mejor manera de aprender es observándole. Si le da vergüenza pues véndale los ojos y pídele que se masturbe. Fíjate en cómo coloca la mano, la presión que ejerce y el ritmo de los movimientos.

Cuando esté llegando al orgasmo fíjate en si echa la cabeza hacia atrás, si cierra los ojos, si se muerde el labio o si emite algún sonido. Todo esto son pitas para cuando tu se lo estés haciendo saber si vas por buen camino o si está a punto de correrse y quieres relajarlo un poco para que no se corra tan pronto.

Esto tampoco quiere decir que le tienes que masturbar como él mismo se masturba, es más que nada por si tienes dudas o problemas para hacerle disfrutar. En cualquier caso siempre es importante la comunicación y si no es muy expresivo insiste un poco u observa su cara, a muchos hombres les excita sobre manera que los mires mientras los masturbas o les haces una felación.

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