Poppers y problemas de visión

Los poppers son una droga que inhala, y consisten básicamente en vapores de nitrito. Tuvieron su época dorada a finales de los setenta y principios de los ochenta, así como en la década de los noventa, aunque aún hoy en día se sigue consumiendo.

Los poppers reciben este nombre del sonido de explosión que se produce cuando las ampollas de vidrio que contienen el líquido se trituran, liberando vapores que las personas inhalan para drogarse.

Los poppers tienen un rápido efecto vasodilatador, haciendo que disminuya nuestra presión arterial y dispare el flujo sanguíneo al aumentar el ritmo cardíaco, produciendo así sensaciones de calor y euforia. Su efecto dura poco, pero lo suficiente como para relajar áreas determinadas del cuerpo como por ejemplo el esfínter, motivo por el cual esta droga ha estado siempre bastante vinculada al mundo gay y el sexo anal en general, especialmente en los clubes y cuartos oscuros – Cuando haces pop! Ya no hay stop… –.

Se sabía que su consumo excesivo puede causar daños neurológicos y en el sistema circulatorio, así como que en combinación con otros vasodilatadores puede tener graves consecuencias. Pero lo que ha salido a la luz estos días, son los resultados de un estudio realizado en Francia donde afirman que también pueden provocar problemas de visión serios, al dañar las células sensibles a la luz que recubren la retina del ojo.

Los investigadores examinaron durante tres meses a cuatro pacientes que habían perdido parte de su visión poco después de haberse colocado con poppers. Una de las pacientes, de 27 años, decía ver un punto brillante que interfería con su capacidad para ver detalles. Al examinarla, los médicos observaron un punto amarillo en ambas retinas justo donde las células sensibles a la luz permiten al ojo ver los detalles, ahora la chica necesita ver las letras el doble de grandes para poder leerlas.

Un hombre de 29 años que se colocó con poppers el mismo día y en la misma fiesta también experimentó un deterioro de la visión similar, pero posteriormente recuperó la visión normal. Otros dos pacientes también tuvieron problemas de visión, e igualmente uno recuperó la visión normal, mientras el otro pasados los tres meses seguía con problemas.

Los médicos afirman que no se trata de casos aislados ni de una contaminación de los poppers, de hecho en cuanto investigaron un poco encontraron muchos más casos. Los síntomas no tienden a agravarse con el tiempo pero, una vez que el daño está hecho, puede llevar meses recuperar la visión normal siempre que el paciente deje de colocarse.

Si quieres más informaciónm puedes leer el informa publicado en NEJM.

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