Coompra

Noticias de Erotismo y Diversión

Amplexus reservatus o abrazo reservado

General, Prácticas sexuales | 0 Comentarios

Abrazo reservado o amplexus reservatus

Desde hace siglos en el seno de la Iglesia católica se viene debatiendo sobre los comportamientos que son bien o mal vistos dentro del matrimonio. Hasta donde yo conozco la Iglesia condena todo tipo de unión sexual que no tenga por fin la procreación o que de algún modo impida que el semen “llegue a su sitio natural” para fecundar a la mujer.

En esta línea obviamente prohíbe el uso de anticonceptivos como el preservativo, asumiendo los daños colaterales que esto puede llegar a provocar a nivel de salud sexual. En ocasiones se ha debatido y se debate qué prácticas podrían ser consentidas para que dentro del matrimonio hetero la pareja pueda disfrutar de las relaciones sexuales sin arriesgarse a un embarazo no deseado.

Así existe por ejemplo el coitus interruptus, conocido popularmente como la marcha atrás. Sin embargo dada la definición del primer párrafo, esta práctica no es bien vista por la Iglesia ya que en el momento de la eyaculación el hombre retira el pene de la vagina para evitar que el semen pueda llegar a fecundar el óvulo de la mujer.

Jugando un poco con los límites de la legalidad eclesiástica también nos encontramos con el amplexus reservatus o abrazo reservado. Así de primeras suena un poco ambiguo pero la idea es simple, consiste en practicar el coito pero con ciertas reservas: la pareja realiza el coito pero el hombre no llega a eyacular, es decir, no alcanza el orgasmo.

Así de primeras suena bastante frustrante para el hombre, pero permite mantener relaciones sexuales con penetración vaginal más o menos dentro de las normas católicas. De hecho tanto el coitus interruptus como el amplexus reservatus se han empleado durante siglos como método anticonceptivo o dicho de otra manera, como método de control de la natalidad.

Hoy en día sabemos que ambos métodos comportan sus riesgos, y si bien son bajas las probabilidades de quedar embarazada empleando estos métodos, existe la posibilidad y de hecho los hombres no son máquinas, y puede que llevados por la pasión se despisten y acaben eyaculando dentro de la vagina.

Origen del amplexus reservatus o abrazo reservado

Realmente por mucho nombre en latín que le demos, el amplexus reservatus práctica proviene del lejano oriente. Allí hace siglos se pensaba que cuando el hombre y la mujer mantenían relaciones sexuales él absorbía la energía vital de ella, y no sólo eso, además se consideraba que el hombre perdía parte de su yang y de su virilidad al eyacular y por tanto entrenaban su cuerpo y mente para mantener relaciones sexuales sin eyaculación.

Esto no era una práctica generalizada en Asia, pero si que algunas zonas de la India y China se esforzaban por mantener relaciones sexuales en las que la mujer alcanzara el orgasmo mientras el hombre debía evitar eyacular, ya sea gracias al entrenamiento o bien presionando con sus dedos la uretra entre el ano y los testículos.

En entrenamiento iba más allá, de hecho la idea era realizar el coito y no conforme con hacer llegar a la mujer al orgasmo uno debía mantener el pene en el interior de la vagina hasta perder la erección. Inocentes ellos, también pensaban que el semen que no era expulsado subía al cerebro donde actuaba como fuerza rejuvenecedora del cuerpo.

Esta práctica como habrás podido adivinar está ligada a tradiciones esotéricas como el Tantra y el sexo tántrico cuyo origen también se encuentra en estos países. Personalmente me parece interesante el amplexus reservatus o abrazo reservado como juego erótico ya sea con o sin preservativo. Sin embargo, la marcha atrás y el abrazo reservado, como métodos anticonceptivos me parece una mala opción.