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Ejercicios de Kegel para hombre

General, Sexualidad | 56 Comentarios

Por si no habías oído hablar de ellos, te cuento que son una serie de ejercicios que realizados con regularidad nos ayudan a combatir la incontinencia urinaria, la eyaculación precoz y en general a disfrutar más de nuestras relaciones sexuales. Posiblemente hayas oido que los ejercicios de Kegel son buenos para la mujer, pero resulta que para el hombre también son muy beneficiosos.

Para empezar, al igual que en la mujer, los músculos pubocoxígeos son los encargados de mantener en su sitio un órgano tan importante como la vejiga, así como la parte final del intestino, el recto. Gracias a estos ejercicios tonificamos los músculos de la zona logrando además una mayor sensibilidad y un mejor riego sanguíneo.

El músculo pubocoxígeo es el principal del suelo de la pelvis. Tiene una conexión nerviosa que alcanza el nervio pélvico, una ramificación que conecta la vejiga y la próstata con la parte inferior de la columna vertebral. Con un músculo fuerte podemos llegar estimular la próstata mediante las contracciones, y como sabrás la próstata es considerado por algunos como el punto G masculino.

Cuáles son los músculos que debo ejercitar

Kegel para hombresBuena pregunta, y muy fácil de responder, es importante saber de qué músculos estamos hablando ya que realizar contracciones de glúteos, muslos o abdomen no te servirán de nada. Lo más sencillo es sentarse mientras uno orina y contraer los músculos para tratar de cortar el flujo.

Una vez los hayas detectado puedes comenzar a practicar los ejercicios, cuanto antes comencemos mejor ya que con la edad o por exceso de peso podemos perder la tensión muscular y esto puede derivar en diversos problemas como la incontinencia.

Cómo realizar los ejercicios de Kegel

Puedes hacer los ejercicios de kegel mientras lees el periódico

Da igual el momento del día y la postura, lo importante es hacerlo bien y ser constante. Uno puede ejercitar estos músculos con total discreción mientras se afeita, mientras ve televisión, o de camino al trabajo; nadie lo notará porque no necesitamos contener la respiración ni mantener ninguna postura extraña, de hecho se pueden hacer tanto de pie como sentado.

Mediante contracciones lentas. Los ejercicios son muy básicos y siempre consisten en contraer y relajar, lo único que variará será el número de repeticiones y el tiempo que mantengamos la contracción. En este caso se trataría de contraer el esfínter o los músculos de alrededor del ano como cuando trata de contener una flatulencia.

Contraemos durante diez segundos y a continuación relajamos suavemente otros diez segundos. Para empezar podemos repetir este proceso unas diez veces seguidas en tres sesiones diarias.

Mediante contracciones rápidas. Si andamos con prisa, podemos optar por esta opción. La idea es realizar entre 5 y 10 contracciones fuertes de manera consecutiva al menos tres veces al día. Estas contracciones también se pueden realizar como complemento a las lentas.

Y recuerda que no debes contraer otros músculos, tensa únicamente los del suelo pélvico. Lo único que conseguiremos contrayendo los otros será aumentar la fatiga. Igualmente no debes retener la respiración, simplemente respira con tranquilidad, no estamos en un examen ni en clase de yoga.