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En sus investigaciones previas sobre insectos, Alfred Kinsey llegó a la conclusión de que cada ser es único y diferente, y por tanto se hace muy difícil clasificarlos, este mismo principio lo quiso aplicar a los seres humanos en el plano de la sexualidad, ya que a través de miles y miles de entrevistas llegó a la conclusión de que no podemos dividirnos entre heterosexuales y homosexuales, la cosa no es blanco o negro, sino en todo caso una escala de grises donde realmente la mayoría de la población no es ni totalmente heterosexual ni totalmente homosexual.

Fruto de las miles de entrevistas que llevaron a cabo él y sus colaboradores, surgió lo que se conoce como Escala Kinsey, donde se refleja esa escala de grises o de gustos y experiencias sexuales. Se trata de una escala de siete niveles donde el 0 es una persona exclusivamente heterosexual y 6 una persona exclusivamente homosexual, en el 3 están los bisexuales, y se reserva un nivel X adicional para las personas asexuales, que no tienen el más mínimo interés en el sexo. La cosa quedaría así:

  • 0. Personas exclusivamente heterosexuales.
  • 1. Se define heterosexual, pero acepta amistades de cualquier orientación e incluso puede haber llegado a mantener alguna práctica homosexual en algún momento de su vida.
  • 2. Aún predomina la heterosexualidad, pero ya muestra un cierto interés en personas de su mismo sexo e incluso acepta mantener relaciones sexuales con ell@s.
  • 3. Bisexual, desea por igual a hombres y mujeres
  • 4.Aún predomina la homosexualidad, pero ya muestra un cierto interés en personas del sexo opuesto e incluso acepta mantener relaciones sexuales con ell@s.
  • 5. Se define como homosexual, pero acepta amistades de cualquier orientación e incluso puede haber llegado a mantener alguna práctica heterosexual en algún momento de su vida.
  • 6. Personas exclusivamente homosexuales.

Personalmente comparto también punto de vista de Kinsey, el cual afirma que la mayoría de las personas se encuentran dentro del nivel 1 o 2 de la Escala Kinsey, a estas personas se las conoce también como heteroflexibles, homoflexibles, o bicuriosos.

De la mano de la fundación Rockefeller, Kinsey fue capaz de llevar a cabo su mayor proyecto, fundar el Instituto para la Sexualidad en Indiana y emprender un estudio a nivel nacional que implicaba entrevistar a miles y miles de personas con idea de publicar una serie de nueve volúmenes sobre la sexualidad de los norteamericanos, al final sólo fueron dos libros los que se publicaron, pero fueron más que suficientes como para convulsionar a la sociedad de la época y hacer que las cosas cambiaran.

Los dos libros publicados, y donde aparece la escala Kinsey, fueron Comportamiento Sexual del Hombre Humano en 1948 y Comportamiento Sexual de la Mujer Humana en 1953. El primero fue un bombazo y, para sorpresa del propio Kinsey, se colocó en poco tiempo como líder de ventas y como el libro de ciencias más vendido de la historia.

El segundo no fue un bombazo, sino una bomba nuclear… ya que Kinsey echaba por tierra la imagen de la mujer como ser asexual y sometida al hombre, para convertila en un ser con deseos sexuales, que practicaba el adulterio aunque en menor medida que el hombre y que igualmente disfrutaba de la masturbación desde la adolescencia, así como mantenía relaciones homosexuales, aunque no tan promiscuas como el hombre.

Las críticas al informe Kinsey fueron duras y desde muchos frentes, pero más fueron las voces que aplaudieron su labor, aunque no fuera públicamente. Es evidente que su trabajo ayudó a millones de personas a sentirse normales, y los ayudó a luchar con el paso de los años por su libertad sexual.