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Hacer el amor en el probador

General, Prácticas sexuales | 0 Comentarios

Seguro que alguna vez se te ha pasado por la cabeza la fantasía de hacer el amor en el probador, y si has tenido ocasión con tu pareja, o con alguien que pasaba por allí…, probablemente lo hayas hecho realidad, si no es así ya estás tardando, y para terminar de convencerte te voy a dar algunas ideas.

El tema de hacer el amor en el probador digamos que está bastante ligado a la fantasía de hacer el amor en publico, ya que aunque son menos los riesgos de que te pillen in fraganti, si está ese morbo de saber que puede llegar a escucharte el vendedor o las otras personas que están probándose ropa justo al otro lado de la pared.

Es cierto que algunos probadores ofrecen una mayor privacidad que otros, por ejemplo no es lo mismo un probador de cortinilla que siempre deja una rajita indiscreta por la que se cuela la mirada de algún curioso, que uno de esos probadores con puerta, cerrojo e incluso una banqueta que parece estar pidiendo a gritos que la saquen del aburrimiento y la usen para hacer el amor.

De hecho si te paras a pensarlo, el probador es un lugar casi perfecto para hacer el amor en público: es un lugar bien iluminado, climatizado, con perchas para la ropa, y que por lo general cuentan con una banqueta o taburete para sentarse o apoyar el pie, y por supuesto cuentan con el morbo del espejo, mires para donde mires podrás ver desde todas las perspectivas como tu pareja te da sexo oral o te hace el amor.

Pero eso no es todo, se me ocurre también la idea de usar un vibrador con control remoto para ir excitando de ante mano a tu chica por todo el centro comercial, cuando la pobre no pueda más y esté totalmente húmeda hacéis vuestra incursión a los probadores…

El único handicap del probador es el de no armar demasiado escándalo, esto para algun@s es todo un desafío, y más si los niveles de excitación son altos. Para ello nada mejor que ir los días de rebajas o de mayor afluencia, el ruido de los demás camuflará el trajín de vuestro probador, además os dará más tiempo para por ejemplo hacerlo con ropa de la tienda: trajes, vestidos sexy, conjuntos de lencería, etc..

Si te está seduciendo la idea no lo dudes, la próxima vez que vayáis de compras guíñale el ojo a tu pareja y dirigiros a un probador, cuanta más ropa llevéis más margen de tiempo os dará el vendedor… o mejor aún si es de esos grandes almacenes donde ni si quiera te echan cuenta.

Una vez dentro podéis hacer como si tal cosa, que uno de los dos se vaya probando la ropa, mientras el otro observa y acaricia, así os vais excitando. Dejaros llevar por el momento, probad diferentes posturas. Lo más fácil es que el hombre se coloque detrás y la penetre estando de perfil al espejo, así ambos podéis ver como se desarrolla la acción.

No me negarás que también es la excusa perfecta para llevarte a tu chico de compras, más nunca te pondrá caras largas ni ojillos en blanco 😉

Cuando terminéis daros un minuto para que os bajen los calores y los colores, y por supuesto no se te ocurra dejar tirado por ahí ningún condón! Se trata de una experiencia vuestra y desde luego no sería nada agradable para otros encontrar «pruebas del delito».