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La pasión turca

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la pasion turca

Bueno estamos a tres de enero y por tanto ya son varios días los que llevamos disfrutando de las programación de televisión española sin publicidad, en estos tres días he podido disfrutar de dos películas que hasta ahora no había visto completas y que resultan un tanto pesimistas.

Por un lado, hace un par de días, en la 2 pudimos ver La masai blanca (que en alemán se titula Die weisse Massai), y ayer noche La pasión turca, una película tildada de cine erótico, pero salvo alguna de sus escenas no es más que una historia muy similar.

En ambas la protagonista es una mujer europea que en un viaje a lugar exótico despierta sus instintos primarios, la pasión la lleva a dejarlo todo, a dejar la estabilidad, la seguridad, y también la rutina, para aventurarse en lo desconocido por un hombre.

A priori aventuras románticas, que en poco tiempo se transforman en autenticas pesadillas o en sueños rotos, una especie de aviso a navegantes o simplemente un par de visiones pesimistas de como este tipo de historias pueden acabar.

Personalmente la Pasión turca me ha parecido interesante, aunque creo que jamás podría verme en la situación de Desideria, la protagonista. Entre otras cosas porque no soy del tipo de personas que se obsesiona, y es que en esta película más que nunca la expresión encoñarse cobra sentido, de hecho yo la llamaría El encoñamiento turco, porque mira que le dio fuerte a Desi por el tal Yaman.

Yaman interpretado por Georges CorrafaceQue sí, que se que suena vulgar, y como siempre el diccionario lo define con más finura, encoñarse es “encapricharse con algo”, y dado el origen de la palabra está más orientado al hombre, pero en este caso son mujeres que pierden el norte por un hombre que apenas conocen.

Vicente Aranda dirigió y adapto La pasión turca, estrenada en 1994, está basada en la novela de Antonio Gala, y lo cierto es que el escritor no acabó muy contento con el resultado cinematográfico. Si bien se mantiene el planteamiento original, donde la pasión irracional es el hilo conductor, el final de la novela es otro, mucho más dramático y triste.

Escenas de sexo en La pasión turca

En cuanto al sexo, a las escenas calientes, pues la verdad que ahí la película nota el paso del tiempo. En 1994 podía resultar más fuerte, pero hoy en día tenemos constantemente en cartelera, e incluso en series de televisión, escenas de sexo igual o aún más provocativas.

Aunque no por ello la película desmerece, los escenarios empleados son evocadores, y la sucesión de escenas eróticas te mantiene en un extraño nivel entre el drama y el erotismo. Además la interpretación de Ana Belén como protagonista también es excelente, como va de la ingenuidad, a la aceptación de la cruda realidad, de la tristeza más profunda, a la pasión y el orgasmo.

Si aún no viste la película y tienes intención de verla mejor deja de leer 😉

La pasión turca y su doble final

El caso es que versión cinematográfica de La pasión turca, y quizás para descargar un poco el odio hacia el personaje de Yaman, se optó por un final en el que él era el que sale perdiendo con un disparo a quemarropa en los genitales, mientras Desideria marcha de vuelta a España… en la novela de Gala la señorita no sale tan bien parada, de hecho se suicida ante tanto fracaso en su vida.

Y es que su vida no ha sido feliz, su vida empieza por un matrimonio convencional que no colma sus expectativas amorosas ni reproductivas, ya que su esposo es estéril. En un viaje con otras parejas de amigos a Turquía pierde la cabeza por el guía turístico, el tal Yaman, que no es más que un tipo que se gana la vida con negocios legales e ilegales, y vive en un barrio de mala muerte.

Tras los múltiples encuentros amorosos durante su estancia en Turquía, Desi regresa a España sin saber que está embarazada. En cuanto lo descubre se desmorona y su esposo acaba enterándose de todo. Para colmo de males, al poco de nacer el bebe muere y tras el entierro ella decide regresar a Turquía en busca de Yaman, el hombre que la hace feliz y del que quiere nuevos hijos.

El tipo es guapo y bien dotado, sin embargo es mujeriego y canalla, se llega a convertir en su chulo para que Desi, vendiendo su cuerpo, sea la que cierre sus negocios turbios con egipcios, franceses y demás mafiosos.

La protagonista se ciega de tal manera, que aunque le avisan una y otra vez, aunque Yaman la trata mal una y otra vez, ella sigue cegada y encoñada. Una pasión irracional, que la lleva a la autodestrucción. A pesar de todo, para ella Yaman representa la pasión y la aventura, lo prohibido, siempre tan deseable.

A pesar de los premios y nominaciones que ha recibido La pasión turca, lo cierto es que aún se debate sobre el final de la misma. De hecho en su momento Vicente Aranda filmó dos finales, y ganó por votos el que finalmente aparece en la película, aunque personalmente hubiera preferido el final dramático donde Desi se suicida, más acorde con el dramatismo de la historia.