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Pegging o cómo penetrar a tu novio

Arneses, General | 335 Comentarios

Pegging

Quizás no has oido hablar del pegging, pero puede que alguna vez hayas fantaseado con penetrar a tu novio. Cada vez son más las parejas que desean experimentar nuevos horizontes, y sin duda en la cabeza de muchas mujeres ha estado alguna vez la idea de dominar a su pareja, de tener un falo entre las piernas y usarlo como el más viril de los hombres, dominando y penetrando.

Todos los hombres han pensado en el pegging alguna vez, sin embargo culturalmente está mal visto por miedo a ser etiquetados como homosexuales o menos viriles, algo totalmente absurdo. Se trata simplemente de una penetración con idea de excitar a ambos, al hombre en su próstata y la mujer bien por penetración si es un arnés doble o bien por el simple hecho de poder penetrar.

Es una práctica cada vez más habitual, de hecho también se conoce como Pegging, y viene a referirse concretamente a cuando una mujer penetra a un hombre heterosexual analmente con ayuda de un arnés. El nombre si lo traducimos literalmente podría ser como estacar o incluso empalar, lo cual es bastante gráfico 😉

De este tipo de prácticas surgió una exitosa serie de videos llamados Bend over boyfriend, y de hecho hace poco os hablamos del arnés Bend over boyfriend de Toy Joy especialmente indicado para el pegging.

El sexo anal por lo general tiene muy mala prensa, más que nada por mero desconocimiento, ya que puede ser una práctica totalmente sana y agradable si se hace bien. Además para estimular la próstata, que vendría a ser el equivalente del punto G femenino, no hay otro método más que la penetración anal.

La mayoría de pegas a la hora de practicar sexo anal son: que duele, que puede provocar hemorroides, que es sucio o que es de gay… Os puedo asegurar que todas ellas son provocadas por desconocimiento o por mala práctica.

Obviamente es una zona delicada y que requiere de un trato especial. Empezando por una buena higiene y armados con un buen lubricante podemos adentrarnos sin miedo en el pegging. Hay que ir despacio, ya que se trata de dilatar una zona muscular que no está acostumbrada a ello, por esto es imprescindible una buena comunicación y tomarlo con calma, sin prisas, poco a poco.

No hace falta pasar directamente al dildo, mejor empezar con los dedos: medio dedo, un dedo, dos, etc. Cuando alcancemos cierta flexibilidad muscular y el morbo nos pida más, no hay que pensarlo dos veces, simplemente aplicar bastante lubricante y disfrutar del pegging. ¿lo has probado alguna vez? ¿tienes alguna duda o consejo?