Coompra

Noticias de Erotismo y Diversión

Spanking o cómo disfrutar azotando

General, Prácticas sexuales | 2 Comentarios

Azotando o spanking

El spanking, al igual que el pegging, es una práctica sexual más común de lo que puedes creer. Traducido viene a ser simplemente azote o nalgada, y aunque más de un@ lo asocie rápidamente al mundo del sado la cosa no está tan clara.

Digamos que tenemos por un lado el azote o spanking disciplinario donde los roles están claramente diferenciados: por un lado tenemos al azotador o spanker y por otro al azotado o spankee, es decir, el activo y el pasivo, el que da y el que recibe. El caso es que también está el spanking erótico, aquí el castigo se mezcla con el sexo combinando así placer sexual físico, el dolor y el placer psicológico.

Si a estas alturas te sientes escandalizada y piensas que uno debe estar con algún tornillo suelto en la cabeza para practicarlo olvídate, nada más lejos de la realidad. Se trata de una práctica sexual consentida y consentido, donde posiblemente las razones de los participantes sea invertir sus roles o personalidad de su vida diaria, o el simple placer de sentir ese escozor o el placer de observar unas nalgas bien rojas, brillantes y calientes.

El spanking erótico es fácilmente combinable con distintos tipos de fantasías sexuales e incluso con disfraces como el de colegiala, monja u otros. En el spanking disciplinario la idea es imponer diferentes castigos al que hace de sumiso, sea por el motivo que sea, y que por supuesto el azotado deberá acatar.

Posturas para practicarlo

Las posturas para practicar spanking son muchas, de hecho cualquiera que se os ocurra si bien algunas de las más habituales son de pie de espaldas al azotador, apoyándose en una silla o en la pared, inclinado bajo el brazo del azotador, acostado boca abajo sobre las rodillas del que te azota, etc.

Accesorios para azotar

Igualmente diversos, los accesorios para azotar dependen en buena medida de las preferencias del que azota, de la intensidad deseada y del presupuesto claro. Así podemos optar desde una simple regla o una correa, a los látigos, palas, fustas, floggers, rebenques, baras, etc.

En definitiva el spanking es una práctica que depende de cómo la lleves a cabo puede definirse de una u otra manera, pero que básicamente consiste en obtener placer a través de la flagelación. Nunca está de más probar para liberar tensiones y experimentar nuevas fuentes de placer ¿te atreves? ¿lo has probado?