Coompra

Noticias de Erotismo y Diversión

Tener sexo en la primera cita

General, Sexualidad | 1 Comentario

Normalmente son las mujeres las que se plantean si deben tener sexo en la primera cita, pero como está tan de moda el tema de la igualdad – y lo digo sin ironía –, pues se me ocurre plantearlo desde el punto de vista del hombre.

Los hombres somos más impacientes en material sexual, nos estimulamos sobretodo visualmente, por tanto casi desde que vemos a la mujer que nos interesa ya se nos ha cruzado por la mente alguna intención sexual con ella. Te has fijado en su cara, en cómo camina, y como no en sus pechos y su trasero, es obvio que alguna fantasía sexual con ella ya cruzó por tu mente, y por tanto si se te presenta la ocasión no la vas a desperdiciar… ¿o si?.

A continuación voy a plantear algunas razones de por qué un hombre no debería tener sexo en la primera cita, y antes de que alguno me trate de loco o me maldiga, diré que esto sería aplicable cuando uno tiene intenciones serias con una mujer, y no es aplicable para una aventura de una noche.

Esperar crea expectación, en nuestra sociedad occidental siempre buscamos que las cosas sucedan de forma rápida, la previsión o la ilusión porque llegue el momento ha sido borrada del mapa casi por completo. Esperar un poco más antes de tener sexo en una relación con otra persona es importante porque te da algo que desear, una especie de premio, en cambio si te dan “el premio” en la primera cita digamos que estás empezando por el final y puede resultar raro conocer aspectos que nos desagradan de una persona después de haber mantenido relaciones sexuales.

Esperar es un desafío, puede que ambos lo estéis deseando, pero si la haces esperar un poco el deseo o el interés – llámalo como quieras – será aún mayor. Para ambos será un desafío posponer esa primera relación sexual, ¿acaso no hay tiempo de sobra para ello más adelante? Juguemos un poco y hagamos que nos deseen un poco más.

Esperar demuestra que no piensas que ella es fácil, esto para muchas mujeres resulta ofensivo, más que nada por la fama que han tenido a lo largo de la historia las mujeres fáciles. Está claro que esto es un pensamiento machista, pero de cualquier modo sigue presente en nuestra sociedad. El hecho de esperar ella lo tomará como una muestra de respecto, y le hará ver que no sólo quieres verla desnuda.

Esperar mantiene el interés, seamos sinceros, como comentaba al comienzo, la mayoría de los hombres quiere o piensa en tener sexo con ella desde el primer momento, y somos un poco como niños, en cuanto tenemos lo que queremos comenzamos a perder interés, total ya lo tenemos… Aunque suene cruel hay que reconocer que muchas veces si ya has tenido sexo con esa persona no te apetece conocerla, o saber más de ella, esto es así y la manera más fácil de evitarlo es poner el freno y tratar de conocerla antes de llevarla a la cama, lo que nos lleva al siguiente consejo.

Esperar también te beneficia, si en más de una ocasión has tenido sexo en la primera cita estarás de acuerdo conmigo en que son muchas las sorpresas que te puedes llevar, para bien y para mal. Por ejemplo la persona que aparentaba ser una viciosa resulta que era todo fachada y luego sólo quiere la postura del misionero y con la luz apagada, o la que tenía un cuerpo normal y que luego no se quiere quitar la ropa porque está acomplejada por vete tu a saber qué parte de su cuerpo… La mejor manera de evitar estos traumas es esperar y darte tiempo para conocerla, para prever un poco de qué pie cojea.

Desde el punto de vista emocional también es importante esperar, me refiero a que es bueno ser conscientes de lo que cada uno espera de esa primera cita: ¿Realmente habrá una segunda o es un polvo de una noche? ¿Realmente quieres que sea tu pareja? ¿Por el mero hecho de tener sexo va a pensar que sois pareja?

Esperar para quedar como un caballero, aparte de detalles como dejarlas pasar primero, existen otros como el mero hecho de al final de una primera cita planear la siguiente en lugar de sugerir que vayáis a la cama, de hecho lo mismo te sorprende y al ver ese detalle es ella la que te invita a tomar la última copa en su casa, y si ahí insiste tu déjate llevar… 😉